Indicaciones geográficas españolas

España es uno de los principales países europeos en número de indicaciones geográficas de bebidas espirituosas, solo por detrás de Alemania y Francia. Por ello, en 2015 se creó la Conferencia Española de Consejos Reguladores e Indicaciones Geográficas de Bebidas Espirituosas, con el apoyo del Ministerio del Ministerio de Agricultura y la participación del Director General de la Industria Alimentaria.

Entre los objetivos de la Conferencia se encuentran la promoción y protección de las indicaciones geográficas españolas, y poner en valor la tradición y el arraigo de las bebidas espirituosas en España.

La Conferencia Española de Consejos Reguladores e Indicaciones Geográficas de Bebidas Espirituosas está formada por representantes de las diferentes indicaciones geográficas nacionales y supone una garantía para el consumidor de estos productos, garantizando los estándares productivos de alta calidad que caracterizan al sector.

Una “Indicación Geográfica” identifica a una bebida espirituosa como originaria de un país o región o localidad de ese territorio, determinada calidad, reputación y otras características de la bebida espirituosa imputables fundamentalmente a su origen geográfico.

España se sitúa al frente de las indicaciones geográficas en Europa, siendo el tercer Estado Miembro con mayor número de Indicaciones Geográficas Protegidas, sólo por detrás de Francia e Italia. En España existen 19 Indicaciones Geográficas Protegidas.

Mapa de las Indicaciones Geográficas


Indicaciones geográficas del resto de Europa.

  • Armagnac: este aguardiente francés suele destilarse de manera continua en columnas y emplea exclusivamente las uvas de diez variedades concretas.
  • Calvados: aguardiente producido principalmente en la región de Normandía a base de la fermentación de peras y manzanas, con posterior destilado de la sidra obtenida. Goza de un importante papel en la gastronomía francesa.
  • Crème de cassis: licor de grosellas negras con un alto contenido en sacarosa. Es oriundo de la región de Borgoña y su consumo está limitado principalmente a Francia.
  • Cognac: El suelo calizo donde crecen las uvas blancas del departamento de Charente, el obligado envejecimiento de al menos dos años en barrica de roble y el destilado en alambique estilo charentais constituyen sus señas de identidad.
  • Deutscher Weinbrand: este espirituoso resulta más suave y dulce que sus contrapartidas francesas o españolas. Aunque se obtiene de aguardientes de vino, solo se le exige un envejecimiento de seis meses en barricas de roble.
  • Grappa: un análogo italiano del aguardiente de orujo, producido y consumido de modos muy similares a este. Otras variantes locales son los marc en Francia, los tsiroupos en Grecia o las bagaceiras de Portugal.
  • Irish cream: de consumo muy extendido, las cremas irlandesas son licores elaborados con whisky irlandés, crema de leche y otros ingredientes como café, canela, chocolate o vainilla.
  • Irish whiskey: la indicación geográfica Irish whiskey (gaélico: uisce beatha Eireannach) lo define como el producido en Irlanda e Irlanda del Norte. El envejecimiento en madera debe ser superior a los tres años, pero las costumbres de elaboración varían de productor a productor.
  • Ouzo: destilado de anís apreciado en Grecia y Chipre. La aromatización puede conseguirse mediante hinojo u otras semillas, plantas, frutos y resinas.
  • Pálinka: es un aguardiente típico de Hungría, procedente de una amplia variedad de frutas tales como manzana, pera, ciruela, albaricoques, cereza o uva que hayan sido cultivadas en la cuenca de los Cárpatos.
  • Scotch whiskey: la exigente normativa escocesa obliga a que sea destilado en Escocia a partir de agua y cebada malteada. El proceso de malteado en ocasiones implica el uso de turba en el secado de la materia prima, aportando un característico sabor a humo.

Las Bebidas Espirituosas

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